Nueva herramienta para el desarrollo de tratamientos psicoterapéuticos
La variante zen incorpora conceptos del budismo con el objetivo de brindar respuestas a un grupo cada vez más grande de mujeres y hombres que no encuentran resultados en las terapias tradicionales. En este caso se trata de un enfoque cognitivo existencial que aborda las diferentes problemáticas desde varios ángulos y procedimientos, siempre de manera compasiva y pacífica.
"La Psicoterapia Zen, que de acuerdo a la normativa de la Asociación Argentina de Psicoterapia Zen está disponible en la Argentina hace poco más de un año, resulta de utilidad esencialmente para las personas que se encuentran atravesando crisis vitales, cambios personales, trastornos depresivos de ansiedad, así como también cualquier otra condición en la cual se generen cambios de paradigma alrededor de la propia vida", comentó en diálogo con PRO-SALUD News el doctor Jorge Luis Rovner, médico especialista en Psiquiatría y Psicología Médica y fundador de esta práctica.
"La llegada de este tipo de enfoque tiene que ver con la
necesidad de aportar una mirada trascendente, humanista,
práctica y racional a la vida de la gente, aliviando el
sufrimiento aquí y ahora, proveyendo las herramientas necesarias
para funcionar en un entorno vital cambiante", agregó el
especialista. Esta disciplina combina la psicología cognitiva y
el enfoque existencial del budismo, con el objetivo de abordar
las diferentes problemáticas desde varios ángulos, aunque
siempre favoreciendo la mirada compasiva y pacífica.
El budismo zen es una de las escuelas del budismo más conocidas
y apreciadas en Occidente, y su aplicación a la terapéutica
posee diversos aspectos centrales como la exaltación del aquí y
el ahora, dejando de lado la sobreestimación del pasado, así
como la anticipación del futuro.
"También se fundamenta en la necesidad de lograr el desapego y
dejar de lado la codicia y las creencias erróneas y sin
basamento lógico. Por otro lado, educa a los pacientes en la
práctica de la compasión y la paciencia para con sí mismo y para
con los demás. Así se logra generar en el otro una mirada de
respeto dirigida a los demás, pero además se favorece la
desestimación de los sentimientos de culpa, pecado, autoboicot o
castigo", refirió el doctor Rovner, quien también es miembro de
la Asociación Argentina de Psiquiatría Biológica y la Asociación
Argentina de Psicofarmacología
Cabe destacar que la Psicoterapia Zen no se opone sino que
admite y utiliza todos los avances generados en el ámbito de las
neurociencias y la psicofarmacología.
Con respecto a la combinación entre lo cognitivo y lo
existencial, el licenciado Ricardo Gómez Vecchio, especialista
en Psicoterapia Zen detalló a PRO-SALUD News: "El enfoque
cognitivo es una concepción psicológica que explica los procesos
mentales como la consecuencia directa de un sistema de creencias
más profundo, que está teñido de la emocionalidad y que ha sido
desarrollado muchas veces inconscientemente en edades tempranas
del individuo. Por su parte, la condición existencial está dada
porque todas las personas tenemos puntos de vista sobre nuestra
existencia en el mundo, incluyendo el sentido de nuestra vida,
los objetivos que queremos alcanzar, las posibilidades de ser
feliz, etc. Al unir ambos aspectos, la psicoterapia zen se
constituye como un método de autoconocimiento y realización
personal que invita a la persona a conocer por qué piensa,
siente y actúa como lo hace, planteándole la búsqueda de
plenitud aquí y ahora y el cese de sus dolores personales como
objetivos a ser alcanzados".
La sesión
Si bien cada paciente es único e irrepetible, lo mismo que el
tipo de terapia que desarrolle con el profesional, lo cierto es
que cada abordaje posee una suerte de sesión "tipo".
En el caso de la psicoterapia zen la idea es lograr que la mente
se concentre en determinadas situaciones a meditar. Para eso se
ponen en marcha técnicas de la psicología cognitiva, intentando
que el paciente entienda y decodifique la información que le
llega de sus recuerdos y su imaginación, por ejemplo.
Por otro lado, en cada encuentro se busca evaluar cómo esas
cogniciones condicionan la conducta y por ende pueden llevar al
sufrimiento. Por ejemplo, como explican tanto el doctor Rovner
como el licenciado Gómez Vecchio, "si un paciente percibe que el
entorno es amenazante, se pondrá en una postura defensiva
mientras que si se encuentra en paz con su mundo interno actuará
de manera pacífica".
Finalmente, un tercer aspecto importante de la sesión es la
meditación basada en las enseñanzas budistas.
"En resumen podemos decir que el trabajo se centra en cuatro
ejes: el marco de atención, es decir la entrevista que por lo
general es un poco más larga que en la psicoterapia tradicional,
y además se basa en el trato cálido, cordial y amable que
jerarquiza el humor y la informalidad; la aplicación de los
conceptos y objetivos de la psicoterapia zen antes descriptos;
la meditación basada en ejercicios que pueden realizarse antes,
durante o después de concluida la entrevista; y la aceptación y
el fomento de los avances de la neurociencia y la
psicofarmacología", enumeró el licenciado.
Como ocurre en las otras corrientes psicoterapéuticas, la
extensión del tratamiento dependerá de cada paciente, su
problemática y sus intereses, pero por lo general los tiempos
son más breves que en el psicoanálisis.
"La mayoría de las personas que consulta, lo hace como
consecuencia de una búsqueda propia, auque a veces el impulso
provenga de la iniciativa individual, y otras del comentario de
un amigo, un familia u otro profesional", expuso el doctor
Rovner respecto al "nacimiento" del interés.

